Finalmente me anime a dejar Italia y visitar la vecina República Padana. Hoy, le toco el turno a Bologna. Bologna es gastronomícamente célebre en todo el mundo por la lasaña, el lambrusco, la mortadela y, por supuesto, la famosa salsa homónima. Sin embargo sus glorias no terminan ahí. Bologna ostenta el honor de poseer la universidad más antigua del mundo, fundada en 1088, y tiene una cantidad no despreciable de arte desperdigado por toda la ciudad. Aún así, la ciudad tiene un espíritu espartano y docto que la distingue de la vecina Florencia, mucho más mundana. Por ejemplo, comparemos el duomo de Florencia (Santa Maria del Fiore) con la basílica de San Petronio (Bologna).
Amén del hecho que San Petronio (como el 99.9%) de las iglesias italianas no está terminada, la parte que si lo está, es bastante más sobria que la lujuria de estatuas, mosaicos y mármoles del duomo florentino. En fin, dos estilos, la sobriedad de la docta Bologna por un lado, y el derroche de arte de Florencia por el otro. Ambos tienen su encanto.
La universidad de Bologna, a mais velha do mundo
Casi por casualidad mi visita empezó en el "Archiginnasio", la sede de la antigua universidad de Bologna desde 1563 hasta 1805. Dos cosas me llamaron la atencion del edificio. Primero la sala de anatomia donde se efectuaban las disecciones de cuerpos humanos. Lo segundo fue el aula magna y los corredores, los cuales estan repletos de blasones de los antiguos alumnos y profesores. La sala de disecciones tiene una serie de interesantes obras de arte. La "cátedra" (silla) del profesor, coronada por un querubin que le entrega un hueso (que macabro!) a una señora (la sabiduria, quiza?) y decorada con estatuas de cuerpos despellejados que hacen las veces de columna. Además de servir como decoración, las estatuas se utilizaban para comparar los con los miembros extirpados de los cadáveres. En el techo, justo encima de la mesa de disecciones, una estatua de Apolo. Segun parece, el dios de la juventud y la belleza contrarrestaba el horror fétido de la muerte.
Patio del "Archiginnasio"
La sala de disecciones
La catedra del profesor
Detalle del techo del aula de anatomia
Los blasones en una pared del aula magna
La Piazza Maggiore, las dos torres y los santos genocidas
Continuará...
Casi por casualidad mi visita empezó en el "Archiginnasio", la sede de la antigua universidad de Bologna desde 1563 hasta 1805. Dos cosas me llamaron la atencion del edificio. Primero la sala de anatomia donde se efectuaban las disecciones de cuerpos humanos. Lo segundo fue el aula magna y los corredores, los cuales estan repletos de blasones de los antiguos alumnos y profesores. La sala de disecciones tiene una serie de interesantes obras de arte. La "cátedra" (silla) del profesor, coronada por un querubin que le entrega un hueso (que macabro!) a una señora (la sabiduria, quiza?) y decorada con estatuas de cuerpos despellejados que hacen las veces de columna. Además de servir como decoración, las estatuas se utilizaban para comparar los con los miembros extirpados de los cadáveres. En el techo, justo encima de la mesa de disecciones, una estatua de Apolo. Segun parece, el dios de la juventud y la belleza contrarrestaba el horror fétido de la muerte.
La Piazza Maggiore, las dos torres y los santos genocidas
Continuará...
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